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Amazing Tour

Trenecito Tarragona

Trenecito Tarragona

Descripción

Tarragona es una ciudad portuaria de la región de Cataluña, en el noreste de España. Conserva muchas ruinas antiguas, como la colonia romana de Tarraco. El Anfiteatro Romano es una arena del siglo II frente al mar Mediterráneo, el cementerio paleocristiano contiene tumbas romanas y quedan vestigios del Foro en los callejones de la antigua ciudad amurallada medieval. Para conocer bien esta maravillosa ciudad Patrimonio de la Humanidad reserva ahora tu ticket en el Trenecito de Tarragona.

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Precios Trenecito de Tarragona de una vuelta y de full day que es Hop on hOp off.

NIÑOS
(0-1)

1 vuelta
0,00€

JUNIOR
(02-12)

1 vuelta
6,00€

ADULTO
(13-63)

1 vuelta
8,00€

Jubilados
(+63)

1 vuelta
7,00€

Grupos
(+10)

1 vuelta
6,00€

NIÑOS
(0-1)

F day
0,00€

JUNIOR
(02-12)

F day
7,00€

ADULTO
(13-63)

F day
9,00€

Jubilados
(+65)

F day
8,00€

Grupos
(+10)

F day
7,00€

Itinerario Trenecito de Tarragona

tarragona tren

Horarios del Trenecito de Tarragona

Salidas todos los días:

11h00, 12h00, 13h00, 14h00, 15h30, 16h30, 17h30, 18h30

Tarragona, Patrimonio de la Humanidad

Por su gran riqueza cultural, la ciudad fue declarada  en el año 2000 patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Basta con adentrarse un poco en esta fantástica ciudad y pasear por sus calles para darse cuenta de la gran herencia de su pasado romano. Sobre el año 218 a.C esta ciudad era la capital de la enorme región de Hispania y la primera capital romana más importante de occidente, adquirió su máximo esplendor en el siglo II d.c; para entonces, la ciudad se llamaba Colonia Victrix Urbs Triumphalis Tarraco y durante varios años fue residencia imperial del emperador Augusto (7 a.C. -14 d.C.). Durante esa época, y por primera vez, se dirigía el Imperio desde fuera de Roma, por lo que también se la conoce como la Imperial Tarraco. De hecho, una forma ideal de conocer esa parte de la historia de la ciudad es hacer la ruta de la Tarraco romana con nuestro Trenecito. El conjunto romano cuenta con numerosas construcciones en muy buen estado de conservación y dignas de una visita como pueden ser el circo romano, el anfiteatro, el acueducto Pont del Diable, o el foro romano, una visita muy bonita es la ruta romana de la ciudad. Pero esto es solo un aperitivo de todos los vestigios históricos que puede ofrecer esta ciudad al visitante, en el que hay una representación en uno de los Museos arqueológicos más importantes de Cataluña, el Museo Arqueológico Nacional de Cataluña.  
Parada 01 Iniciamos nuestro recorrido visitando las playas y el paseo marítimo, antes de seguir en dirección a la Part Alta, el centro histórico de la ciudad. Donde nos encontramos, desde aquí y mirando hacia nuestra derecha podemos ver el anfiteatro Romano, recinto donde tenían lugar las luchas de fieras de gladiadores y ejecuciones. El de Tarraco fue construido a principios del siglo II d. C. y tenía capacidad para unos 14.000 espectadores. En el siglo VI se construyó en su interior una basílica visigótica, sobre la cual se levantó la iglesia medieval de Santa María del Miracle. En el año 259 se ejecutó al obispo Fructuoso y a sus diáconos en el contexto de la persecución a los líderes cristianos y en el  siglo VI, se construye una basílica sobre una necrópolis y luego en el siglo XII se construyó la Iglesia del Miracle. La avenida por la que pasamos es la vía Augusta, sigue en parte el trazado de la misma calzada romana que comunicaba la antigua Tarraco con Roma, según la costumbre romana los difuntos eran enterrados o incinerados fuera de los muros de la ciudad, por lo que a lado y lado de la vía solían encontrarse las zonas funerarias de los habitantes de la Tarragona Romana. El emperador Augusto le daría nombre a esta calzada y con su estancia en Tarraco entre el 27 a.C. y el 25 a.C. convertiría la ciudad en capital del Imperio y de todo el mundo occidental. En el mismo año de su llegada a Tarraco se constituyó en capital oficial de la Hispania citerior. Esta avenida es el camino que también nos conduce hacia el resto de las playas del municipio a las que nos dirigimos ahora. Tarragona cuenta con 15 kilómetros de costa, 7 playas, 3 calas, 2 espacios naturales y una luz mediterránea. Parada 02        Llegando a L’Arrabassada Tarragona está muy ligada con la naturaleza y su entorno, un rasgo característico es el dorado de sus fachadas históricas, cuyo color es el resultado de las piedras y rocas extraídas de sus canteras. El conjunto arqueológico de Tarraco» fue incluido en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco el 30 de noviembre del año 2000.   Parada 03        Al girar hacia L’Arrabassada Comenzamos nuestro descenso hacia las playas y podemos disfrutar de su litoral mientras dejamos a nuestra izquierda la playa Llarga, y recorreremos la playa dels Capellans, la playa de la Savinosa y la playa de la Arrabassada. Parada 04        Entrando en L’Arrabassada Antes de encaminarnos a la playa del Miracle podemos ver dos fortificaciones: el Fortín de Sant Jordi, y el Fortín de la Reina, ambas son construcciones defensivas que se construyeron durante la Guerra de Sucesión, sus nombres se deben al patrón de los ingleses y a la Reina de Inglaterra Ana María Estuardo, si quieren acercarse a las playas del Miracle o de la Arrabasada pueden detenerse en la próxima parada, si desean reanudar el recorrido con el Tarraco Tren no olviden consultar los horarios en el folleto. Parada 05        Al arrancar de la parada de L’Arrabassada La playa del Miracle mide unos 500 metros de largo, es la playa más cercana al núcleo urbano, su nombre Miracle, alude al milagro que según cuenta la leyenda, salvó a unos pescadores de morir perdidos en la mar, una nochebuena en que unos pescadores perdidos por el temporal no consiguieron regresar al puerto, lograron ver entre las brumas unas luces, las de la misa en la catedral que les guiaron hasta las arenas de esta playa, salvándose de una muerte segura, si bien la ciudad tiene otras playas como la de la Arrabasada, la Savinosa, la Llarga, la de l'Arboçar, de Becs, de la Móra, cala Jovera y playa de Tamarit, es aquí en la del Miracle donde se celebran cada verano las verbenas de San Juan, el concurso de fuegos artificiales el mes de Julio, y parte de las fiestas de Santa Tecla. Miracle procede de miraculum, es decir, mirador sobre el Mediterráneo, la traducción popular del término latino que ha permanecido es la de miracle, en catalán, y milagro en castellano. El milagro del que da testimonio esta bella playa, de arena dorada y mar azul intenso, se remonta a la Edad Media, A lo largo del paseo marítimo, a nuestra derecha veremos las vías del tren que nos conducen hasta la estación de ferrocarriles y como por detrás de la línea férrea los edificios de la ciudad, parecen alzarse para tener una mejor vista del mar.   Parada 06        Al Salir de Miracle camino del Muelle de Costa   El Muelle de Costa fue durante mucho tiempo el verdadero corazón del puerto de Tarragona, aún hoy podemos ver aquí las antiguas grúas de descargas y los tinglados y refugios, estos antiguos almacenes sirven hoy como sede del Museo del Puerto, Éste está actualmente en el Tinglado 2 del Muelle de Costa con una exposición temporal hasta la finalización de las obras en la sede principal Es aquí donde se creó el Complejo Puerto Tarraco, una marina moderna, segura y cómoda para los yates, un buen refugio para estas grandes embarcaciones de recreo, rodeadas de restaurantes y de todo cuanto sus tripulaciones puedan necesitar. Al final del Muelle de Costa, encontramos el barrio marinero de Tarragona, el Serrallo. Para visitar el museo marítimo, el puerto o el Serrallo pueden apearse en la siguiente parada, y si desean reanudar la visita con el Tarraco Tren, no olviden consultar los horarios de paso en el folleto. No duden en preguntarnos por más información sobre el Museo Nacional Arqueológico, “Exposición Tarraco/MNAT”, situado éste en el Tinglado 4 del Muelle de Costa   Parada 07        Serrallo   Si Tarragona tiene un alma marinera, sin ninguna duda debemos buscarla aquí en el Serrallo. Este barrio típico de pescadores, ha crecido unas veces de espalda y otras de cara a la ciudad pero con la vista fijada siempre en las olas del mar, en sus pequeñas casas, han vivido generaciones de pescadores que sacaban de las aguas tesoros tan preciados, como la gamba roja de Tarragona. Hablar del Serrallo es también hablar de gastronomía, buena prueba de ello son los numerosos restaurantes que podemos encontrar, entre el moderno edificio de la lonja y la pequeña iglesia de San Pedro. Aquí podrán degustar el plato típico marinero de Tarragona: el Romesco. La actividad pesquera se mantiene aún hoy en día muchas veces por tradición familiar, los hijos acaban pescando en la barca de los padres, y las mujeres de la familia realizan una importante tarea, la de coser las redes y prepararlas para la pesca   Parada 08        Hacia la plaza de Toros   Ahora nos alejaremos de la costa para ver más de cerca la ciudad. Lo haremos remontando la orilla del rio Francolí, el río ha sido encauzado y sus márgenes ajardinados, formando el parque fluvial, un nuevo espacio para el paseo o la práctica de deporte al que podemos acceder por las escaleras que tenemos a la izquierda.   Parada 09        Fabrica Chartreuse   Nos alejamos del cauce del río Francolí por la calle Torres Jordi, vía que nos conduce en dirección a la plaza de los Carros aquí, encajada entre el río, el puerto y las vías del tren, una vieja chimenea nos recuerda que antaño esta área fue uno de los polos industriales más importantes de la ciudad, también se hallaba la popular fábrica de licores Chartreuse, el licor más típico de la ciudad, El Chartreuse, fabricado actualmente por los monjes cartujos en Voiron, Francia, se elaboró hasta el año 1989 en su factoría de Tarragona. El licor había nacido en 1605, cuando los monjes recibieron un manuscrito con la fórmula de un «elixir de la larga vida». Lo hay de dos colores: amarillo, de 40°, y verde, de 55°. Este vínculo  entre los tarraconenses y la marca pasa indiscutiblemente por la bebida de las fiestas de Santa Tecla, o como la gente de Tarragona la llama: la mamadeta: granizado de limón, Chartreuse amarillo y Chartreuse verde. También se encontraba la  real fábrica de tabaco, si bien ninguno de estos  ejemplos se mantiene activo hoy en día, la industria, sobre todo la ligada a la química, sigue siendo junto con el turismo uno de los principales puntales económicos de la ciudad.   Parada 10        Necrópolis   A la izquierda durante las obra de construcción del edificio se descubrió una importante necrópolis paleocristiana, Es el cementerio paleocristiano más importante del Mediterráneo Occidental,  entre las numerosas sepulturas se encontraron algunas piezas tan increíbles como una muñeca articulada, elaborada en marfil. Este curioso objeto puede verse en el museo de la necrópolis, y fue hallado entorno a la sepultura de una niña.   Tras la tabacalera y la necrópolis paleocristiana la avenida queda flanqueada por un centro comercial a la izquierda y más arriba a la derecha, el Parc de  Rafael Puig i Valls en cuyo centro encontramos una de las casas modernistas que hay en Tarragona la Quinta de san Rafael. Si prefieren pasear por el parque fluvial del Francolí, acercarse a la necrópolis o realizar algunas compras en el centro comercial, bajen en la siguiente parada, no olviden consultar nuestros horarios de paso, si desean reanudar su visita con el Tarraco Tren .   Parada 11        Cardenal Vidal i Barraquer   Continuaremos nuestro viaje ascendiendo por la avenida Cardenal Vidal i Barraquer, nombre que recuerda al personaje insigne que fue arzobispo de la ciudad de Tarragona. Perseguido por los anarquistas, tuvo que esconderse durante la guerra civil, y exiliarse durante el franquismo por negarse a bendecir el régimen. Su actitud durante la guerra y la dictadura forjaron su imagen de cardenal de la paz. Tras su muerte en Suiza, sus restos fueron depositados en la Catedral de Tarragona.   Parada 12        Rambla Nova Ahora encaramos el principal eje del ensanche de la ciudad, la Rambla Nova. Este primer tramo es conocido como Rambla del President Lluís Companys, cuyo nombre hace referencia a quién fue el presidente de la Generalitat de Cataluña, durante la Segunda República y la Guerra Civil, hasta su huida al exilio y su posterior ejecución, trágico final que le ha convertido en un símbolo de la defensa de la democracia . Muy cerca, encontraremos centros comerciales donde poder pasear, realizar nuestras compras o comer si así lo desean. Si quieren visitar el centro comercial o pasear por el tramo final de la rambla, descienda en esta parada, y si más adelante prefiere regresar al Tarraco Tren consulte los horarios.   Parada 13        Parada President Companys   Ponemos rumbo ahora al moderno corazón de la ciudad, es en esta zona del ensanche donde se concentran gran número de oficinas de las distintas administraciones, empresas , bancos y edificios modernistas. Se nos presenta ahora la Tarragona capital provincial. En ningún otro lugar como éste, es visible el ambiente de esta ciudad de más de 130 mil habitantes. Parada 14        Plaza Imperial Tarraco   Al final de la recta llegamos a una plaza con un jardín, parque y una fuente, se trata de la plaza imperial Tarraco, un pequeño oasis, siempre rodeado por la confluencia de las vías que comunican la ciudad con las localidades más cercanas: Vila-seca, Salou, Cambrils  o Reus. En esta misma plaza, tras el hotel, encontraremos la estación de autobuses desde donde podemos tomar el autobús al aeropuerto o a la estación del AVE. A nuestra derecha, podemos ver la Subdelegación del gobierno famosa por su fachada, la cual atrae a multitud de estudiantes de arquitectura para estudiar analizar y apreciar su diseño. Además de la Subdelegación del gobierno, hay otros edificios importantes como la antigua Facultad de Letras (actualmente sede de otras dependencias), la antigua Central de Caixa Tarragona  y la Jefatura Provincial de Tráfico. También aquí empieza el paseo más emblemático de la ciudad, la Rambla Nova, que nos conduce hasta el balcón del mediterráneo, “Tocar ferro” (tocar hierro) es una de las tradiciones en la ciudad: pasear por la Rambla Nova hasta llegar a la barandilla de la espectacular balconada que se abre al mar, que según se dice tocarla trae suerte. Para recorrer la rambla, el ensanche o acceder a la estación de autobuses puede apearse en esta parada, para reanudar su visita con el Tarraco Tren no olvide consultar los horarios de paso en nuestro folleto.   Parada 15        Parada rambla nova   Recorreremos ahora el principal eje del centro de Tarragona, la Rambla Nova, esta avenida es el paseo más emblemático de la ciudad, desde la construcción de sus primeras casas a mediados del siglo XIX no ha dejado de crecer, desde el balcón del Mediterráneo hasta el puente sobre el río Francolí alcanzando los casi dos kilómetros, en el segundo tramo central del paseo nos sorprende el monumento a los castells, escultura que representa a todas las agrupaciones de castellers de Tarragona. En la ciudad, los castells constituyen una tradición muy arraigada, distinguidos como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Existen aquí, cuatro agrupaciones o colles castelleres que levantan atrevidos castells en Sant Jordi, Sant Magí o Santa Tecla y la ciudad es sede del único concurso bienal donde las colles castelleres más importantes de toda Cataluña y las locales se reúnen para participar en la diada castellera más multitudinaria y de mejor nivel de toda la temporada.   Parada 16        Fuente Rambla Nova La fuente que vemos en el centro de la Rambla Nova es conocida como la fuente del Centenario marca el límite de la Rambla Nova del siglo XIX, y se inauguró en 1954, justo cien años después de la fecha histórica del comienzo del ensanche tarraconense, al otro lado de la fuente vemos la sede de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación, destaca el trabajo de la parte superior de la cúpula, de regusto medieval y el ángulo que separa las dos fachadas del edificio, cerrada por una veleta de hierro forjado   Parada 17        Centro Rambla Nova Podemos apreciar un grupo escultórico en el centro de la Rambla Nova, se trata del monumento a los héroes de la ciudad que lucharon en el asedio de las tropas napoleónicas el año 1811, una de las más bellas obras de Julio Antonio de Móra d’Ebre.  La guerra de independencia fue especialmente cruenta en la ciudad, ésta se resistió hasta caer en un durísimo asedio seguido del saqueo de la ciudad, muy cerca de aquí en la plaza Corsini,  encontramos ubicado el Mercado Central de Tarragona, un edificio modernista donde encontrar productos frescos y de temporada, y en esta misma plaza cada martes y jueves por la mañana donde podemos comprar en el mercadillo. Siguiendo en la Rambla Nova, veremos alguna buena muestra del patrimonio modernista de la ciudad como la casa Rabadà, y la casa del doctor Aleu. Más adelante rambla arriba encontramos obras modernistas como por ejemplo el colegio Santa Teresa de Jesús, las casas Bofarull y Salas, o el Teatro Metropol.   Parada 18        Teatro Metropol También vamos a encontrar aquí, en el número 46 de la rambla el Teatro Metropol, obra del arquitecto modernista tarraconense Josep María Jujol, colaborador y discípulo de Gaudí. Este teatro nació como sala parroquial del Patronato Obrero, que instruía a clases humildes, hoy es propiedad municipal. Estamos llegando a uno de los lugares más conocidos, de la ciudad, el balcón del Mediterráneo, frente a este, al final de la rambla, vemos el monumento a Roger de Lauria, el más célebre almirante de la corona de Aragón y Sicilia en tiempos de Pedro el Grande que no mira hacia el balcón por no dar la espalda a la ciudad. Es aquí en este balcón donde se produce la fusión del paisaje urbano con el del mar, desde aquí podemos ver una de las vistas más espectaculares del Mediterráneo, de esta vista dijo uno de los puntos más apreciados por el rey Carlos I de España y V de Alemania quién dijo que era el mejor balcón al mar que tenía en sus dominios. El balcón se ha convertido también en un símbolo de la ciudad y los tarraconenses usan la expresión "tocar hierro" para referirse a su paseo hacia el balcón del Mediterráneo. Para acercarse al balcón o pasear por la rambla puede apearse en esta parada, si desea incorporarse de nuevo al Tarraco Tren, no olvide consultar los horarios de paso en nuestro folleto. Parada 19        Balcó Como habrán podido ver en el tramo final de rambla, las tiendas de ropa han cedido su lugar a bares, terrazas, restaurantes y heladerías, de manera que todo parece sentarse y fijan su mirada  en el horizonte. Dejando este tramo final de la rambla, vemos la Casa Salas, obra modernista de principios del siglo XX, y tras haber visto la playa, el puerto y el centro de la ciudad, Tarragona aún nos depara grandes sorpresas en su centro histórico, o como aquí lo llaman la Part Alta.   Parada 20        Torre de los Monges A la izquierda, oculto tras la muralleta medieval con la Torre de les Monges, se esconden los restos del imponente circo romano, en el que se podían ver trepidantes carreras de carros tirados por caballos, generalmente de dos caballos (bigas) o de cuatro (cuadrigas). El circo de Tarragona está entre los más completos de Occidente, a pesar de que la mayor parte de su estructura sigue oculta bajo viejos edificios del siglo XIX. Actualmente se puede visitar la cabecera oriental: la bóveda de Sant Hermenegild, la fachada monumental y las gradas,. Algunas bóvedas son visibles también en locales de las calles Trinquet Vell y la plaza de la Font. los restos de este edificio no son visibles solo aquí, sino bajo de muchas de las casas o en el interior de las casas, o interior de cafés y otros negocios del barrio.   Parada 21        Torre Pilatos A nuestra izquierda podemos ver la torre del Pretorio también llamada la Torre de Pilatos o el Castillo del rey, desde lo alto de la torre se obtiene una visión completa de la ciudad, la torre romana se convirtió en la Edad Media en el palacio  de los reyes de la corona de Aragón, y fue la prisión de la ciudad hasta los años 50 del siglo pasado. Subimos ahora recorriendo parte de la muralla romana, erigida en torno a la ciudad en el año 218 antes de Cristo, de la que se conserva aún un kilómetro de los tres y medio que tenía. La muralla de Tarraco se considera la construcción romana de piedra más antigua que conservamos fuera de Italia. La parte más interesante se puede visitar en el Paseo Arqueológico, donde se pueden observar diversos lienzos perfectamente conservados, que muestran el particular zócalo de bloques megalíticos, así como también dos de las seis poternas y una puerta de acceso al tráfico rodado. De las tres torres destacan la del Arzobispo, con notables reformas medievales, y la de Minerva, que contiene la escultura y la inscripción romanas más antiguas de la Península Ibérica.   Parada 22        Paseo de Sant Antoni Es aquí cuando atravesando el portal de Sant Antoni, nos adentramos en el centro histórico de la ciudad. De murallas para adentro las calles se estrechan, las casas son más bajas, y la ciudad parece dar paso a la tranquilidad de un pequeño pueblo. Aquí todo parece ir más lento, el acceso con vehículos, ya solo está permitido a los vecinos del barrio. Este enramado de calles medievales que corona la ciudad no fue siempre así, los romanos lo diseñaron como un gran complejo  URBANISTICO formado por tres grandes plazas, dispuestas a distinta altura. En lo más alto de la ciudad se encontraba la plaza del templo DE AUGUSTO, a continuación el inmenso foro provincial y cerrando el conjunto el circo. Si antes decíamos que la ciudad tiene su alma marinera en el Serrallo, el corazón de la ciudad es el centro histórico, una pequeña red de callejuelas y tranquilas plazas que invitan a perderse por ellas. Hoy en día, dominando todo el entorno encontramos la Catedral, en el mismo emplazamiento donde se erigía el templo romano, dedicado a Augusto. La Catedral, ubicada en la parte más alta de la colina, es el edificio más emblemático de la ciudad y contiene también el conjunto de arte medieval más rico de Tarragona. Se inició su construcción a mediados del siglo XII y se consagró en 1331, de forma que es un buen ejemplo de arquitectura de transición del románico al gótico. Resalta la fachada principal (siglo XIV), con un rosetón enorme. Dividiendo el gran portal hay una bella imagen de la Virgen María con el niño y a la misma altura se sitúan las figuras de los profetas y de los apóstoles. La Catedral está dedicada a Dios y a Santa tecla, y guarda en su interior las reliquias del brazo de Santa Tecla, patrona de la ciudad, De interés también su claustro y el Museo Diocesano. En esta misma plaza y adosada a la Catedral encontramos el palacio del Camarero de la Seo o Casa Balcells donde residía el camarero, subalterno del arzobispo de Tarragona. El palacio fue residencia del papa Luna y fue en su interior donde murió Juana Enrique, madre de Fernando el Católico, el año 1468. Reanudamos ahora el recorrido rodeando el perímetro de la, Catedral de Tarragona, y podemos observar diferentes estilos en las capillas que hay en torno a la basílica. Por otro lado a la derecha, vemos un porche con columnas. Se trata de la fachada del antiguo Hospital de Santa Tecla, edificio románico que se construyó en el mismo siglo de inicio de la obra de la Catedral, el siglo   XII. Tras la Catedral a su derecha pueden ver un gran edificio, es el Seminari Centre Tarraconense. En su interior, un renovado claustro guarda uno de los secretos de la ciudad, la capilla de San Pablo, una pequeña joya del románico del siglo  XIII que según la tradición dice, nos recuerda,  la predicación del santo por estas tierras acompañado de su fiel seguidora, Tecla, la patrona de la ciudad. Seguimos rodeando la Catedral y llegamos al Pla de Palau, plaza que separa al Palacio del arzobispo de la ciudad a la derecha de la entrada al claustro de la catedral; a la izquierda, un tercer edificio enfrente cierra la plaza, es el convento de las Carmelitas descalzas, donde aún hoy un grupo de monjas mantienen una vida retirada en medio del mundanal ruido de una ciudad moderna.   Parada 23        Catedral Como habrán comprobado dejamos atrás la cima de la ciudad y bajamos hasta llegar a la plaza Sant Joan, pintoresco y tranquilo rincón del barrio donde el blanco de sus casas encaladas solo se ve interrumpido por algunas macetas con flores y plantas. Al abandonar la plaza, aparece a nuestra derecha la muralla romana, impresionante construcción que separa la ciudad moderna del antiguo núcleo de la Part Alta, de tal modo que nos llega a hacer creer que el tiempo, tras los gruesos muros de la muralla, parece haberse detenido en otro siglo, proponiendonos quizás un paseo por la antigua Tarragona medieval.
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